Caminamos en la calle como si nada hubiera pasado, nuestra ropa oculta el calor de la noche anterior. Sin más ni menos la cama me hizo simplemente feliz, la sonrisa y el optimismo que reflejaba era como el de aquellos días, donde salía bien de un examen, en donde tenia bonitos recuerdos, en donde me daban un bono de gratificación o me elogiaban.Ahora puedo entender que tan importante es sentirse bien, no es solo ese bien, de salud, de juventud o de un té. Me refiero a esa irradiación que conecta al resto con nosotros.
Hace un tiempo pensaba que el elogio, era una farsa, más que nada era dicho por la falta de autoestima y por el requerimiento de atención de unas y para unas personas. Sin embargo hoy creo lo contrario; quizas es porque hace tiempo que no disfrutaba de caricias, de elogios, de palabras delicadas y miradas coquetas con una mezcla de acción, locura y pasión hace mucho que no me sentía como una princesa, no de esas que odio, sino de esas fuertes feministas libres mujeres.
Cuanto puede cambiar el sexo el día? Cuanto cambia nuestra rutina por él? Que sería de las mujeres si no tuviéramos día a día sexo insatisfactorio?.... quizás la cajera no me vería con esa cara de amargada, la vendedora no me preguntaría tanto que me llevo y las chiquitas no se comprarían de esos perritos de moda y compañía.
Que es rico el Sexo!!!!
pero del bueno. No de ese que llamas sexo mientras te quedas dormida, ni tampoco del que uno sabe que es solo sexo, pero el tipo ni se detiene a mirarte.Hace unos meses atrás tenia un español en mis sabanas, era uno de esos tipos con los que una confunde los principios y los finales, nos encontrábamos solo por Placer venéreo, pero el tipo era tan frió que ni me podía dormir...
Yo no pedía un "te amo" ni nada de eso, que ni yo sentía, pero si que quería sentirme bien. Los dos sabíamos que nos mutuo-utilizábamos, aunque no era necesario que con su comportamiento lo remarcara a cada momento. Quizás era que él era tan macho, que quería mostrarme quién utilizaba más a quién, aúnque nunca cupo la duda de que era yo la que decidía cuando, cómo y donde se abrían las piernas. Eso no fue de un buen sexo, pero si una buena lección.
Hay que saber diferenciar entre satisfacción directa, indirecta y mutua. Muchas de nosotras decimos estar bien satisfaciendo al de al lado, pero que pasa con nosotras? mientras yo satisfacía al español, me sentía una fiera, una dama fuerte, una Venus en llama,
que lo deje sin respiración..... Pero y mi orgasmo? Que paso con él? Muchas lo olvidamos cuando no lo tenemos... pero se puede olvidar algo que no hemos tenido? O es que olvidamos tener?...Mi última aventura me hizo recordar la dulzura de mi primer novio y la pasión del último, aunque no tienen nada que ver los unos con los otros....
Esta fue una aventura con buen sexo, no una “maravillosa noche de amor” pero si ”sexo satisfactorio”, no solo por los orgasmos, ni por los detalles, la confianza, la libertad, la seguridad, ni por la competencia que no existió, sino por aquel placer mutuo.
Esperanza
1 comentario:
es bueno a veces alejarse del mundo y poder expresar lo que de verdad siente nuestro corazon y mente y dejar fluir todos estos sentimientos y convertirlos en palabras... eso hace que podamos conocernos mejor y permitir que los demas nos conoscan a nosotros... me gustan tus palabras y en la forma que te expresas creo que no hay mejor placer que sentirse bien uno mismo y que mejor que decubrirlo en la cama... sentirse mujer y sentir ese rico placer... me quedo muy marcado algo que escribiste el del placer mutuo... no hay mejor sexo que ese...ojala que vengan muchos mas adelante gracias por compartir tu pagina conmigo te quiero montones besos
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