Las mujeres ya sospechábamos que los hombres no tienen muy claro adónde van, o por lo menos que no saben muy bien cómo llegar. Se acuerdan de aquel rumor --que estaba entre la autoayuda y la leyenda urbana-- que decía que las mujeres no saben leer mapas? Pues parece que los que no se aclaran con la cosa de la cartografía son “ellos”. El GPS viene a demostrarlo. De hecho, el GPS está provisto de una voz “femenina” (y no por ello menos inquietante) que a cada momemto le indica al usuario hacia dónde tiene que girar su auto.
- Tome el primer desvío a la derecha...... tome el primer desvío a la derecha...- ordena la voz de la turbadora mujer que habla a travéz del GPS, con un ligero timbre de recochineo.
Si la que hablara así fuera su parienta, el conductor se limitaría a levantar una ceja y grunir:
- Sí , Maruchi... Ahora resulta que me vas a ensenar tú a mí por dónde tengo que girar, no te digo ¡!
Sin embargo, como la mujer que habla es una máquina, los tipos se muestran sumisos. Confían ciegamente en la tecnología. Se dejarían conducir derechos hacia un precipicio por un dispositivo mecánico antes que hacer caso del sentido común de su hija, mujer o su suegra.
- Pero, Gordo...!!! Es que no ves que nos estrellamos por culpa del GPS?! -gritaría la esposa, y se le subiría la sangre de las varices a la cabeza del soponcio.
- Claro, Maruche -- respondería él, mientras el morro del auto enfilaba el borde de un acantilado -- ahora resulta que vas a saber tú más que el satélite!
Pocos inventos son tan “masculinos” como el GPS. Y pocas cosas en esta vida dan más miedo que un hombre armado de GPS.
- El Gps me da libertad- dicen algunos.
Sí, sí, libertad: el GPS, que nació para alegrar los entresijos de todo hombre al volante que se precie, también puede constituirse, el día menos pensado, en su peor enemigo; en londres por ejemplo, ya están estudiando la posibilidad de reglar los coches que circulan por las calles de forma automática, vía satélite, a través de los GPS, de manera que las autoridades puedan controlar la posición de los vehículos, medir la velocidad y activar los frenos en caso de que los conductores rebasen los límites permitidos.
- Je,je,je.... Toma Libertad. Y toma GPS.
Sin embargo.... ensenarles a los hombres cómo llegar a algún sitio es una idea excelente.
Confiemos en que pronto lancen al mercado un “GPS sexual” que oriente a esas adorables criaturas sobre cómo satisfacer a una mujer en la intimidad. (aunque sea vía satélite.)
Esperanza MME
lunes, 15 de septiembre de 2008
domingo, 10 de agosto de 2008
Sexo satisfactorio?
Caminamos en la calle como si nada hubiera pasado, nuestra ropa oculta el calor de la noche anterior. Sin más ni menos la cama me hizo simplemente feliz, la sonrisa y el optimismo que reflejaba era como el de aquellos días, donde salía bien de un examen, en donde tenia bonitos recuerdos, en donde me daban un bono de gratificación o me elogiaban.Ahora puedo entender que tan importante es sentirse bien, no es solo ese bien, de salud, de juventud o de un té. Me refiero a esa irradiación que conecta al resto con nosotros.
Hace un tiempo pensaba que el elogio, era una farsa, más que nada era dicho por la falta de autoestima y por el requerimiento de atención de unas y para unas personas. Sin embargo hoy creo lo contrario; quizas es porque hace tiempo que no disfrutaba de caricias, de elogios, de palabras delicadas y miradas coquetas con una mezcla de acción, locura y pasión hace mucho que no me sentía como una princesa, no de esas que odio, sino de esas fuertes feministas libres mujeres.
Cuanto puede cambiar el sexo el día? Cuanto cambia nuestra rutina por él? Que sería de las mujeres si no tuviéramos día a día sexo insatisfactorio?.... quizás la cajera no me vería con esa cara de amargada, la vendedora no me preguntaría tanto que me llevo y las chiquitas no se comprarían de esos perritos de moda y compañía.
Que es rico el Sexo!!!!
pero del bueno. No de ese que llamas sexo mientras te quedas dormida, ni tampoco del que uno sabe que es solo sexo, pero el tipo ni se detiene a mirarte.Hace unos meses atrás tenia un español en mis sabanas, era uno de esos tipos con los que una confunde los principios y los finales, nos encontrábamos solo por Placer venéreo, pero el tipo era tan frió que ni me podía dormir...
Yo no pedía un "te amo" ni nada de eso, que ni yo sentía, pero si que quería sentirme bien. Los dos sabíamos que nos mutuo-utilizábamos, aunque no era necesario que con su comportamiento lo remarcara a cada momento. Quizás era que él era tan macho, que quería mostrarme quién utilizaba más a quién, aúnque nunca cupo la duda de que era yo la que decidía cuando, cómo y donde se abrían las piernas. Eso no fue de un buen sexo, pero si una buena lección.
Hay que saber diferenciar entre satisfacción directa, indirecta y mutua. Muchas de nosotras decimos estar bien satisfaciendo al de al lado, pero que pasa con nosotras? mientras yo satisfacía al español, me sentía una fiera, una dama fuerte, una Venus en llama,
que lo deje sin respiración..... Pero y mi orgasmo? Que paso con él? Muchas lo olvidamos cuando no lo tenemos... pero se puede olvidar algo que no hemos tenido? O es que olvidamos tener?...Mi última aventura me hizo recordar la dulzura de mi primer novio y la pasión del último, aunque no tienen nada que ver los unos con los otros....
Esta fue una aventura con buen sexo, no una “maravillosa noche de amor” pero si ”sexo satisfactorio”, no solo por los orgasmos, ni por los detalles, la confianza, la libertad, la seguridad, ni por la competencia que no existió, sino por aquel placer mutuo.
Esperanza
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